“LA FERIA DE LAS TINIEBLAS”, de Ray Bradbury.

La Feria de las Tinieblas

¡¡Buenos días, viajeros espaciales!!

Como muchos sabréis, y como bien anuncié en mi cuenta de Twitter, el pasado 5 de Junio el mundo literario se quedó huérfano de uno de los grandes: Ray Bradbury. Siendo este blog de lo literario, ¿cómo no homenajearle reseñando una obra suya? Así que pensé en tirar de memoria y reseñar el fantástico Crónicas Marcianas, pero decidí que no, que me apetecía más una novela larga, aunque este libro lo reseñaré en breve. Entonces pensé en el mega famoso Fahrenheit 451, pero me dije: “no, Poneletras, que seguro que todo el mundo habla de él”. Así que fui a su bibliografía, consulté algunas listas de TOPs y me decidí por un libro que está considerado como de los mejores y que no había leído: La Feria de las Tinieblas. ¿Y qué me pareció? Asunto delicado… Mejor pasas y te lo cuento bien.

La Feria de las Tinieblas es un libro que mezcla aspectos fantasiosos con el horror (como género en sí, más que como aspecto de la historia). Se puede decir sin desvelar spoiler alguno que la obra trata de una misteriosa feria que llega a un pueblo americano en Octubre, fecha inusual para un evento de esas características. A partir de ahí, la trama.

¿Y de qué va la trama? No lo diré en el aspecto de “Fulanito conoce a Juanito y se cargan a Pepito”, sino en uno más profundo. La Feria de las Tinieblas, de Ray Bradbury, trata sobre el bien y el mal, principalmente, y sobre los anhelos humanos en etapas tan alejadas de la vida como la pre-adolescencia y la madurez. Así, tal cual. A priori puede parecer una premisa bastante común, y lo es, pero como siempre pasan con estas cosas, lo importante no es qué cuentes, sino cómo lo cuentes. Y aquí es donde entra la prosa…

…y el aspecto más negativo del libro. Ray Bradbury utiliza en La Feria de las Tinieblas una prosa (para mí) en exceso rebuscada y profunda. Las metáforas, alegorías y símiles que utiliza, de inteligentes que son, porque lo son, se convierten en un obstáculo que tienes que superar con cuidado más que en una pincelada de genialidad literaria. De este modo, y siempre desde mi punto de vista, la lectura de este libro es, por culpa de la prosa, torpe, confusa en ocasiones y pagada de sí misma.

Joe, Poneletras. Vaya palo que acabas de dar. Que estamos hablando del maestro Bradbury. Lo sé, no creas que no me duele hablar así. Busqué una reseña de algún libro que pudiese descubrir al público más generalista, el cual suele conocer nada más que las dos obras mencionadas al principio, y me topé con un libro del todo prescindible, siempre desde mi punto de vista (perdonad que me reitere en esto, pero es importante separar la opinión subjetiva del análisis objetivo).

Además, y siguiendo con lo negativo, entre la prosa rebuscada, La Feria de las Tinieblas contiene una historia que adolece de simplicidad e, incluso, ingenuidad. Ya, bueno… No puedes olvidar cuándo se escribió el libro. No lo olvido, querido lector: 1962. Pero Crónicas Marcianas está escrito en 1950 y sin apenas datos del planeta rojo, y Ray Bradbury se saca unas historias magníficas que, aun hoy, me asaltan sin previo aviso instalando una sonrisa en mis labios mientras revivio las imágenes que evoqué durante las dos lecturas que le he dado el volumen. Así que la fecha no puede ser una excusa. Como digo, La Feria de las Tinieblas, aunque con pasajes muy buenos, sufre un claro caso de ingenuidad, sobre todo en la parte final, donde me sentí en parte estafado.

Entonces, ¿para ti no tiene nada bueno? ¿Hay que quemarlo, como harían en la obra magna de Bradbury? No, pardiez; los extremos nunca son buenos. Hay cosas buenas en La Feria de las Tinieblas, pero tienen trampa. Me explico. Como lector que sólo busca entretenerse y evadirse del mundo, La Feria de las Tinieblas es un libro que hay que evitar por lo mencionado anteriormente de la prosa y la historia. Ahora, como lector más profundo, más analítico y que busca la profundidad de lo narrado, La Feria de las Tinieblas es un libro del que se puede sacar mucho. Para empezar, la eterna lucha del bien y el mal; mucho se puede hablar de ella. La forma en la que estos dos componentes antagónicos de la vida luchan entre sí, con qué armas; mucho se puede hablar de ello. La complementación de los protagonistas, que se pueden considerar como dos partes de un todo alegórico al alma humana; mucho se puede hablar de ello. Los deseos de la gente mayor que nadan incansablemente en el interior y que aflorar de manera egoista cuando menos lo esperan; mucho se puede hablar de ello…

Como ves, si se quieren buscar elementos para decir que La Feria de las Tinieblas en un buen libro, se pueden encontrar. El problema es que lo mismo se puede encontrar en casi todos los textos escritos en alguna época dentro de la historia de la humanidad (de las otras razas no hablo). Se puede decir que tal significa cual y quedarse tan pancho. Incluso ésto se puede ver a posteriori, una vez se haya leído el libro y se comience a pasear por la red de redes intercambiando opiniones. Pero ver una interpretación de un hecho que te has perdido no quiere decir que el libro sea mejor de lo que pensabas, sino que a ti como lector, el escritor no ha sabido llegar.

Resumiendo. La Feria de las Tinieblas es un buen libro para los que gusten filosofar acerca de la vida y los misterios del alma. Encontrarán material del que extraer lecturas y podrán enarbolar suficientes moralejas como para llenar una habitación. En cambio, La Feria de las Tinieblas será un libro confuso, torpe e ingenuo para la gente que, como yo, busca más el entretenerse con una prosa inteligente pero que no dificulte la lectura. Es decir, el libro no es ni bueno ni malo; simplemente está concebido para un publico más concreto que busca aspectos determinados en un libro. A mí, no me ha llegado. Quizás simpleza por mi parte, quien sabe…

Aprovecho y me curo en salud: tengo la sensación de que La Feria de las Tinieblas de Ray Bradbury va a ser una de esas lecturas que comienzas a apreciarlas en su justa medida con el paso del tiempo. Por si después pienso así, que pueda decir que ya lo avisé…

Feliz lectura, viajeros espaciales. Esparcid… No, esperad. Que se me olvidaba. Que cabeza la mía, lo siento. Resulta que el título original de esta obra es Something Wicked This Way Come. ¿Y qué tiene de curioso? Pues que es ni nada más ni nada menos que una cita de ese tal Shakespeare. En concreto, de su obra Macbeth. Y eso. Sólo como curiosidad. Por si a alguien le gusta saber cómo el autor eligió el título de su obra; a mí me interesa.

Feliz lectura, viajeros espaciales. Esparcid la palabra gratuita de lo literario. No os olvidéis que en este vuestro blog tenéis decenas de relatos gratuitos de diferentes estilos y formas para leer y descargar. Y sobre todo, malajes, ¡¡sed felices!!

TÍTULO: La Feria de las Tinieblas (Something Wicked This Way Come, 1962).

AUTOR: Ray Bradbury.

PÁGINAS: 304.

EDITORIAL: Minotauro.

ISBN: 9788445070147.

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