“READY PLAYER ONE”, de Ernest Cline.

 

Ready Player One

¡Buenas tardes, viajeros espaciales!

Retomo las reseñas sin spoilers con un libro que, para éste que aporrea el teclado, fue una sorpresa. ¿Por qué? Porque lo descubrí de refilón, investigando sobre otra de mis pasiones a las que no le puedo dedicar tiempo: el cine. Pero la cháchara, para el cuerpo del post, ¿os parece?

Ready Player One, de Ernest Cline, es una de esas novelas que antes de ser terminadas ya tienen el sello de bestseller en la portada y se está haciendo el guión de la película. Y es que hay gente, como Ernest Cline, que lo tiene algo más fácil que otra gente, como aquí el servidor. Pero lo tiene fácil por méritos propios, pues Ernest es un escritor multidisciplinar que tuvo un relativo éxito con su primera película como guionista, Fanboys (2009), donde ya dejaba claro su mayor baza a la hora de contar historia. ¿Y cuál es, y cuál es? ¿La baza? Sí, claro, la baza tontaina. Pues su desmedido conocimiento y pasión sobre la tecnología y cultura pop de los años ochenta, presente en todas sus obras.

Pero volviendo al hilo del que estaba tirando antes de que me interrumpieras, querido lector, Ernest Cline lo tuvo “fácil” a la hora de vender Ready Player One. Y no sólo por sus trabajos previos, sino porque la idea, el planteamiento y su estilo hacían de Ready Player One un “caramelico” editorial. Y así fue. “Pelea” en subasta por los derechos de la novela y derechos cinéfilos adquiridos al día siguiente por Warner Bros.

Con todo esto, ya debería de ser un libro que llamase la atención, ¿no? Pues sí, pero no es por ese hilo por el que llegué a conocerlo, sino por éste otro: Ready Player One será la siguiente película de un tal Steven Spielberg. Así que imaginad cómo levanté la ceja cuando vi que el tito Spielberg iba a adaptar una novela de ciencia ficción. ¡Encantado! Pero después empecé a leer la novela (sin leer sinopsis, ni críticas, ni nada), y comencé a excitarme (sí, excitarme; siento mucho la imagen mental que pueda generar).

Y es que Ready Player One, de Ernest Cline, es una oda al “frikismo” de los ochenta, con diez mil catorce referencias (no contadas; número aproximado) a todos y cada uno de los elementos con los que un servidor, y mucha gente como yo, creció y se educó, volviendo ahora la vista atrás de vez en cuando para echar una lágrima pixelada. Hecho que genera (la oda, no la lágrima), el mayor problema de esta novela.

Ready Player One, bajo mi punto de vista, NO es una novela que se puede disfrutar por cualquier lector. Hay que tener cierta base de la cultura tecnológica y pop de los años ochenta. Si no, esta novela de Ernest Cline puede convertirse en una sucesión de nombres extraños y sentimientos sin sentido que adornan una historia con potencial, pero desperdiciada por espolvorearla de tanto “frikismo”.

¿Y si se tiene esa base? Yo soy un friki, señor Poneletras. ¿Qué me generará este libro? Primero: no me llames señor; bastará con Su Excelencia. Segundo: para gente como tú y como yo, Ready Player One se convertirá casi en el acto en uno de los libros a los que siempre volverás cuando te sientas nostálgico o estés hablando con amigos de tiempos mejores (o la percepción errónea de que lo pasado fue mejor).

Porque además de todo lo dicho, Ready Player One, de Ernest Cline, es una novela que tiene un gran planteamiento en un futuro lejano, pero no mucho, e inventado, pero no tanto. La trama es atractiva y está bien llevada, notándose en este punto el hacer cinéfilo del autor; lectura visual con estructura de guión (no por nada también ha escrito el guión de la adaptación de Steven Spielberg), aunque en algunos puntos parece que prima el cine sobre la literatura y los hechos se vuelven predecibles.

¿Y la prosa? La prosa es cien por cien bestseller: sencilla, directa, visual. Ingenua en algunos momentos, pero no entendiéndose esto como algo malo, sino como la elección de un estilo que deja bien claro las intenciones: “os voy a contar una historia”. Punto. No hay necesidad de demostrar el profundo control del lenguaje escrito que se tiene. Y eso, en un libro como este, funciona.

Así pues (y menos mal que me he dicho a mí mismo que iba a ser una entrada corta), Ready Player One, de Ernest Cline, es una excelente novela de ciencia ficción que a muchos lectores arrancará suspiros en ocho bits. “Sencilla” de leer, visual, compleja en el futuro planteado y en las referencias, y con una trama atractiva y bien elaborada que nos lleva volando de la primera página a la última, deseosos de terminar el viaje y de comprobar si somos capaces de conocer el 100% de las referencias del libro (yo me habré quedado en un 87,39%, así a ojo). Y más deseoso se queda un servidor de que el inmenso Steven Spielberg, referente de la ciencia ficción visual de los ochenta, lance una oda a los ochenta… Es que es pensarlo y me pongo que madre mía…

Y nada más, viajeros espaciales. ¡Feliz lectura! Y recordad siempre: ¡hay que estar orgulloso de ser “frikis”!

Ready Player One

 

 

 

TÍTULO: Ready Player One, 2011.

AUTOR: Ernest Cline.

PÁGINAS: 464.

EDITORIAL: Ediciones B.

ISBN: 9788466649179 (tapa blanda).

2 comments

  1. Bueno, pues este va de cabeza para la lista de deseos. ¿Me dejas que te lo secuestre?

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