Relato

LA PEQUEÑA, EL CANGREJO Y LA MOCHILA (Microrrelato).

Crab

 

[extracto del diario de la doctora Pradillo cuando tenía diez años]

 

Después de ir muchas veces al médico mis padres me dijeron que tenía un cangrejo dentro y que no sabían si me lo podrían quitar. Yo había visto cangrejos en la playa, y me parecieron unos animalitos muy bonitos. No me creía eso del cangrejo malo, así que adopté uno. Era tan bueno y alegre que lo llamé Sebastián. Mientras jugaba con él, un familiar les dijo a mis padres que los caminos del señor eran una palabra rara. Yo no sabía quién era ese señor, pero de repente me vi en uno de sus caminos con una mochila negra a la espalda. Era muy fea, pero al menos pesaba poco. Aunque sólo al principio. Después parecía que estaba llena de piedras. En los tramos difíciles la cogían mis padres, o mis titos, o mis amigos, que sólo podían llevarla un poco porque pesaba demasiado. Y resultó que el camino terminaba en una montaña. Parecía imposible de subir con la mochila negra, pero Sebastián me dijo en cangrejo que si lo hacía podría dejarla en la cima. Así que escalamos la montaña. Fue muy difícil, pero entre todos llevábamos la mochila y la pasábamos de roca en roca. Incluso una vez casi se nos cae, porque el suelo estaba muy inclinado, pero todos nos lanzamos a por ella y la cogimos, teniendo más cuidado para que no se cayese de nuevo. Hasta que llegamos a la cima. Allí rompimos a sonrear, que es como Sebastián le llama a la risa y las lágrimas a la vez. Dejé caer la mochila al suelo y allí se quedó, en lo alto de la montaña. Mi familia no paraba de repetir que había vencido al cangrejo, pero yo cogí a Sebastián y les dije: «esto es un cangrejo. Lo otro es una mochila negra que se deja en la montaña». Creo que nadie lo entendió. Pero ya lo harán. Yo me encargaré de que lo hagan.

“BLOQUEO DE ESCRITOR”, MICRORRELATO PARA CERTAMEN LITERARIO.

the-mini-book-of-major-events-evan-lorenzen-2

¡Buenas tardes, viajeros espaciales!

Antes de nada, perdón por teneros abandonados, pero nuevos trabajos me están quitando tiempo de leer y cuidaros como os merecéis.

Aun así, entro para compartir mi última criatura literaria: un microrrelato para el certamen literario que ha puesto en marcha Signo Editores. Un certamen recién nacido pero que está llamado a ser de los más importantes en lengua hispana (y en formato breve).

El microrrelato lo podéis leer en el siguiente enlace:

BLOQUEO DE ESCRITOR

¡Espero que os guste! Y nada más. ¡Un saludo, viajeros! Intentaré volver pronto.

PD: Si alguien no sabe de qué va eso de los microrrelatos y quiere enterarse, que pinche aquí.

Consejos para ganar un premio literario.

Escribir

¡Buenos días, viajeros espaciales!

Por fortuna (y por mucho curro, que también hay que decirlo), varios relatos míos han sido publicados en diferentes antologías, como aquella gloriosa vez donde mi relato de ciencia ficción KindCare se publicó en 2099, recopilación de relatos de Ediciones Irreverentes, junto a nombres como Ray Bradbury, Philip K. Dick, Arthur C. Clarke, Stephen Baxter, Julio Verne o Eduardo Vaquerizo. Y eso, que tu nombre vaya en una obra impresa en papel junto con míticos de la ciencia ficción, es una pasada, os lo aseguro. ¡Una auténtica maravilla! Y tuve esa oportunidad por un premio literario. Pero… ¿cómo demonios se escribe para un premio literario? ¿Se escribe de forma diferente? ¿Hay reglas? Veámoslo. (más…)

“IN A HALF-WORLD OF TERROR”, el primer relato publicado de Stephen King.

In a Half World of Terror - Stephen King

¡Buenos días, viajeros espaciales!

Aprovecho la reciente entrada de curiosidades del Rey del Terror para reseñar (muy brevemente) el primer relato que Stephen King consiguió publicar, con dieciocho años, allá por el 1965 (y que curiosamente firmó como Steve King). ¿Su titulo? In a Half-World of Terror (En el Submundo del Terror).

¿Y qué tal está?

Veámoslo.

(más…)

POR QUÉ ESCRIBO LITERATURA (novelado).

inkwell

La vida no es más, ni menos, que una acumulación de experiencias. Algunas de ellas son anecdóticas. Otras perduran en nuestra memoria por un tiempo más o menos largo. Pero hay algunas experiencias que nos cambian la vida, que reordenan nuestra alma como si ésta estuviese formada por partículas cargadas y la experiencia fuese un campo eléctrico que recorriese nuestro ser. O si nos ponemos un poquito más románticos, hay experiencias como el chispazo del primer beso.

Mi primer beso no pasó de torpe anécdota, pero sí que conservo en la memoria un primer chispazo: mi primer libro. O mi primera novela de ficción, al menos. Recuerdo que me estremecí al sostener en mis manos el pesado tomo, de esos hechos con celulosa, pegamento y pasión; de los de antes, de los que huelen ligeramente a vainilla con el paso del tiempo. Se trataba de It, de Stephen King, y no tenía la más remota idea de lo que me iba a encontrar en sus páginas.

Y lo que me encontré fue el expolio sin compasión de horas de mi vida. Horas que se fueron a otro mundo lleno de adultos recordando la juventud. Y un payaso. Un payaso que sólo se hacía gracia a sí mismo.

El payaso.

El primer personaje de ficción que me cogió de la mano, me secuestró y me sacó de la realidad. Sentí miedo. La mano me agarraba como una tenaza que se sabía oxidada y se sentía orgullosa de ello. Su risa presagiaba cosas oscuras y funestas. La voz se metía en mi cabeza como un tsunami deseoso de explorar la tierra.

El payaso se giró y me miró. Aparté la vista. Una garra me agarró la mandíbula. Su tacto era… ¿delicado? Me obligó a mirar. Abrí los ojos.

—¿Acaso crees que sólo doy miedo?

Canessa, uno de los supervivientes de la tragedia de los Andes, me devolvía la mirada y le añadía una sonrisa. Me quedé pasmado.

—También puedo asombrar…

No hacía mucho, había descubierto en casa de mis padres el relato de aquella tragedia aérea. Y el libro lo había leído con asombro e incredulidad. ¡Viven!, se llamaba. Y ahora uno de los supervivientes me agarraba por la muñeca.

—…o hacerte soñar con reinos de fantasía…

Quien hablaba era un señor mayor de rostro afable, nariz inmensa y sombrero picudo. Gandalf se llamaba, como descubrí a los pocos meses.

—…enamorarte y hacerte llorar…

Una hermosa mujer me guiñó un ojo. Pelirroja. Aun no sé quien es.

—…convertir la vida en algo mágico…

Un niño repelente con gafas redondas me miró desafiante. Harry era su nombre, según la creadora Rowling me confesó una década más tarde.

—…o hacerte reflexionar con mundos por venir.

Un robot de aspecto humanoide hizo una reverencia. Creo que me lo crucé años más tarde en uno de los libros de la serie de los robots de Sir Isaac Asimov, donde le saludé. Me devolvió el saludo agitando la mano sobre la cabeza.

—Porque yo soy la literatura. Yo soy los libros. Yo soy la palabra. Y jamás te haré daño.

—No digas eso como payaso porque no sonará muy convincente —apunté ya más calmado.

—Mi labor como ese payaso no es hacerte reír —me dijo—. Mi labor siempre es la misma: llevarte donde sólo la palabra escrita puede llevarte.

Reflexioné largo y tendido sobre aquello, pensando en lo que dos libros, sólo dos libros, me habían hecho sentir. Entonces moví la cabeza de arriba abajo, de un lado a otro, y pregunté.

—¿Puedo crearte? Quiero que otros visiten mis historias.

El robot me miró con profundidad y se convirtió de nuevo en el viejo afable de sombrero picudo.

—Siempre he sido y siempre seré, aunque no siempre he estado descubierto.

Y con una de esas frases que sólo tienen sentido si se le quiere dar uno, desapareció. O su imagen, más bien, porque desde aquel chispazo, desde aquella experiencia, las partículas de mi ser se reordenaron con un único fin: compartir mundos inventados.

 

 

“EL CABALLERO DE LOS SIETE REINOS”, de George R. R. Martin [Precuelas de Canción de Hielo y Fuego]

El Caballero de los Siete Reinos

¡Buenos días, viajeros espaciales!

Entre brevemente en este vuestro blog para actualizar la información de la que dispongo de las precuelas de Canción de Hielo y Fuego, libros (todavía habrá alguien que no lo sepa) en los que se basa la exitosa y épica serie de televisión Juego de Tronos. Las reseñas serán las mismas, pero El Caballero de los Siete Reinos es algo que no existía cuando las publiqué. Así que veamos de que va todo esto.

(más…)

“MON PETIT AMOUR”, relato erótico [lectura gratuita por tiempo limitado]

¡Buenas tardes, viajeros espaciales!

Hacía tiempo que no colgaba obras de creación propia, pero aquí me hallo para enmendar el error. Se trata de algo que no había escrito nunca y que quería probar a ver qué tal se me daba. Me refiero al mundo de lo erótico. Sí, erótico. Si alguien lo lee, que no me eche la culpa si se sonroja. Avisados estáis.

Por tiempo limitado, el relato estará disponible para leer en el Facebook de DOLCELOVE. He intentado que, dentro del erotismo, sea un relato con algo más y no sólo “marranerías”. El resultado, como siempre, queda a vuestro juicio, que seguro que es justo.

LEER “MON PETIT AMOUR”

Si os ha gustado, podéis haceros fan del Facebook de DOLCELOVE y, en el relato, darle a “Me Gusta”. Y no seáis muy duros conmigo, que es la primera vez que intento algo así.

Comentarios abiertos (tanto aquí como en el enlace al relato) para que deis vuestra opinión, si os place. Espero que disfrutéis de la lectura. ¡Y sed felices, pardiez!